Premios honoríficos de FESCILA 2026 junto a los directores del festival y el alcalde de La Almunia. | La Almunia Radio

FESCILA entrega sus premios honoríficos en una gala marcada por la emoción, las raíces y la pasión por el cine


El Festival de Cine de La Almunia, FESCILA, ha vivido una de las citas centrales de su 30ª edición con la gala de entrega de los premios honoríficos, un acto que ha reunido en el cine de la localidad a público, profesionales del sector y representantes institucionales en una noche atravesada por la memoria, el paso del tiempo y la reivindicación del cine como espacio de encuentro, también —y especialmente— en el medio rural.

La gala, presentada por Silvia Solans, se ha construido desde el lema de este año, Cómo hemos cambiado, una idea que ha sobrevolado toda la velada y que ha servido para enlazar trayectorias consolidadas y miradas emergentes, recuerdos personales y reflexión colectiva. Solans ha introducido el acto poniendo el foco en la intensa agenda del festival a lo largo de la semana y ha agradecido la presencia de los premiados, protagonistas absolutos de una noche muy especial para FESCILA.

Un festival que se sostiene desde el trabajo y el público

Durante la gala, Carmen Pemán, directora de producción del festival, ha querido agradecer el trabajo del equipo que ha hecho posible una nueva edición de FESCILA, recordando “las horas de sueño robadas” y el esfuerzo que no siempre se ve. Pemán ha tenido también palabras de reconocimiento para el público, que ha vuelto a llenar la sala, y para los premiados, a quienes ha agradecido “regalar vuestros trabajos” y pasar a formar parte de la familia FESCILA. “La Almunia os acoge con los brazos abiertos”, ha señalado.

El alcalde de La Almunia, Noé Latorre, ha dado la bienvenida y ha subrayado el orgullo que ha supuesto para la localidad celebrar una cita que ha definido como una auténtica seña de identidad cultural. Ha destacado que FESCILA ha representado “tres décadas de esfuerzo, de cine y de apuesta por el talento y la creatividad”, y ha recordado que el Ayuntamiento en pleno ha decidido otorgar los premios. Latorre ha puesto en valor el trabajo silencioso y constante que ha permitido mantener vivo el festival durante 30 años y ha reivindicado una convicción clara: “La cultura une a las personas. La Almunia cree en la cultura, cree en el cine y en lo que nos distingue”.

Premios Villa de La Almunia: memoria y nuevas energías

El Premio Villa de La Almunia, que concede el Ayuntamiento a propuesta de FESCILA desde 2009 y cuyo símbolo es una manzana, en referencia a la huerta y la tradición agrícola de la zona, ha recaído este año en Ramón Barea y Gemma Blasco. Antes de la entrega, se ha recordado la nómina de premiados de ediciones anteriores, con nombres muy ligados al cine y la cultura aragonesa y española.

Al recoger el premio de manos del alcalde, Ramón Barea ha protagonizado uno de los discursos más emotivos de la noche. El actor ha evocado su infancia y sus veranos en Jaraba, los recuerdos ligados al cine, al campo y a una forma de vida profundamente marcada por lo analógico. “Quién me iba a decir cuando pasaba los veranos en Jaraba y aquel niño se acercaba al cine que a las diez de la noche se proyectaba una película…”, ha comenzado.

Barea ha hablado de aquel niño al que nadie podía decirle que acabaría dedicándose a alimentar la pantalla y ha repasado un mundo de olores, recuerdos, manzanas en la vega, agua del botijo y veranos interminables. “Es un honor”, ha confesado, recordando a su padre y cerrando con un agradecimiento sentido: “Mi padre me decía que sabía decir La Almunia de Doña Godina, pero hoy puedo decir: gracias, La Almunia de Doña Godina”.

A continuación, Gemma Blasco ha recogido su premio desde la emoción y la energía de quien está dando sus primeros pasos en una carrera que ya apunta alto. Ha recordado sus raíces familiares en Torrevelilla (Teruel) y ha confesado que recibir este reconocimiento “me da mucha gasolina para seguir. Acabo de llegar a este mundillo loco y es una alegría enorme que se reconozcan también las carreras que empiezan”, ha señalado. Blasco se ha definido como catalana y aragonesa —“tan aragonesa que llevo tatuada la expresión con rasmia”— y ha reivindicado la importancia de acercar el cine a las personas. Ha cerrado su intervención con un mensaje claro: “Que viva el cine aragonés”.

Premios Florián Rey: 30 años de cine compartido

La gala ha continuado con la entrega de los Premios Florián Rey, el máximo reconocimiento del festival, que este año ha sumado dos nuevos nombres a una lista en la que figuran figuras como Ana Belén, Carlos Saura, José Sacristán o Fernando Trueba. Los galardones han recaído en Fernando León de Aranoa y Elena Anaya, unidos no solo por sus trayectorias, sino también por haber iniciado su camino en el cine al mismo tiempo que nacía FESCILA.

Fernando León de Aranoa ha recogido el premio de manos de Carmen Pemán y ha arrancado su discurso con una referencia musical que le ha emocionado profundamente. “Me ha cambiado todo un poco escuchar la canción Dónde están las flores, un himno pacifista y antimilitarista que parece caduco, pero que sigue teniendo tanto sentido”, ha confesado.

El director ha reflexionado sobre estos 30 años de carrera y ha reivindicado valores esenciales del proceso creativo: “He intentado mantener la inocencia y la curiosidad, son parte fundamental de lo que hago”. Aranoa ha puesto el foco en el carácter colectivo del cine, ha agradecido a sus maestros, productores, guionistas y actores, y ha subrayado que los personajes han sido siempre el centro de sus historias: “Si durante todo este tiempo he hablado de ellos es porque quería pasar más tiempo con ellos”.

Elena Anaya: emoción, memoria y gratitud

La gala la ha cerrado Elena Anaya, que ha recibido el Premio Florián Rey de manos de Alejandro Aísa, director artístico de FESCILA. Visiblemente emocionada, ha agradecido “este homenaje tan precioso” y ha reflexionado sobre una trayectoria que reconoce que “ha cambiado mucho en estos 30 años”.

Anaya se ha declarado una mujer afortunada por lo que le ha brindado el cine y ha agradecido a quienes iniciaron y han mantenido vivo el festival. “Me encanta formar parte de un festival así, que haya un cine tan grande en el medio rural, una sala como esta”, ha afirmado.

La actriz ha recordado sus primeros castings, su encuentro profesional con Aranoa y el personaje que le abrió las puertas del cine: “Luna, el personaje que Fernando me regalaste, me abrió las puertas”.
Emocionada, ha agradecido al público su fidelidad y ha confesado marcharse de La Almunia “con el corazón más grande y más hinchado del agradecimiento por esta vida tan bonita”.

Antes de la foto de familia, la música ha puesto el broche final a una noche que ha confirmado que FESCILA sigue siendo, 30 años después, un lugar donde el cine se celebra, se comparte y se vive.

chevron_left
chevron_right