Las inmediaciones de las oficinas del Registro de la Propiedad de La Almunia han sido desalojadas la tarde de este miércoles 11 de marzo después de que una trabajadora haya atendido una llamada telefónica en la que se alertaba de la supuesta presencia de una bomba en la zona. La Guardia Civil ha confirmado a las 18:00h, y tras varias horas de inspección, que el aviso ha resultado falso, una vez se han completado los registros en el edificio y en los bloques cercanos.
El instituto armado ha confirmado también que dentro de la oficina no había presencia de ningún implicado en este hecho más allá de los propios trabajadores del registro y la notaría. El protocolo de seguridad ha obligado a desalojar completamente la zona y varios inmuebles colindantes, con decenas de vecinos afectados. Personas y comercios han tenido que salir temporalmente a calles próximas como medida preventiva.
El alcalde de La Almunia, Noé Latorre, ha seguido la situación desde el primer momento en el lugar de los hechos y ha explicado en declaraciones a La Almunia Radio que todo ha vuelto ya a la normalidad. “Este aviso ha resultado ser falso. Los vecinos ya están regresando a sus casas y la actividad en la zona vuelve a la normalidad. La Guardia Civil se encargará ahora de toda la investigación y esperamos que se llegue hasta lo más profundo para dar con el responsable de esta broma de muy mal gusto”, ha señalado.

Durante la intervención han permanecido cortadas la calle Huesca —desde la Plaza de La Paz— y la Avenida de Madrid, entre la rotonda con Laviaga Castillo y la Avenida María Auxiliadora. En el dispositivo han participado patrullas de la Guardia Civil, la Policía Local de La Almunia y los Bomberos de la Diputación de Zaragoza procedentes del parque de la misma localidad.
Los equipos caninos de la Guardia Civil han inspeccionado hacia las 17:45 uno a uno los edificios afectados, incluyendo locales comerciales y bajeras. Tras completar el rastreo y confirmar la falsedad de la amenaza, los agentes han permitido el regreso de los vecinos y la reapertura progresiva de los establecimientos. El edificio del Registro de la Propiedad ha sido el último en abrirse, una vez descartada por completo la existencia de cualquier artefacto.
Las autoridades insisten en la importancia de consultar únicamente información oficial cuando ocurren sucesos como este. Además, recuerdan la importancia de desmentir los bulos como el que ha circulado por canales locales alertando del desalojo inmediato de la localidad.



